La guerra Irán-EEUU relega a Gaza a un segundo plano
"Todo el mundo ha olvidado Gaza y su tragedia", se queja el palestino Ahmed Jamali hablando del destino del territorio, relegado a un segundo plano por las negociaciones iranoestadounidenses para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Desde el conflicto bélico iniciado el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán "ya nadie nos apoya", lamenta este hombre de 53 años que vive en un campo de desplazados en Ciudad de Gaza.
"Israel hace lo que quiere: mata, destruye y ocupa Gaza, y nadie en el mundo mueve un dedo", declara a la AFP.
El ataque del movimiento islamista palestino Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 desencadenó una devastadora ofensiva israelí en Gaza, que se saldó con más de 73.000 muertos, según el Ministerio de Salud del territorio palestino, bajo la autoridad de Hamás y cuyas cifras son consideradas fiables por la ONU.
Más tarde, Irán, el movimiento proiraní libanés Hezbolá y los rebeldes hutíes de Yemen se implicaron directa o indirectamente en los enfrentamientos con Israel.
El Estado hebreo alcanzó un frágil acuerdo de alto el fuego en Gaza en octubre de 2025, pero cuatro meses más tarde abrió un nuevo frente en Irán, junto con Estados Unidos.
La firma de un memorando de entendimiento a mediados de junio entre Washington y Teherán supuso el fin de los combates.
- No es una prioridad -
Inicialmente Irán dijo que el acuerdo debía abarcar toda la región, pero el texto final no menciona Gaza, donde Hamás tomó el poder en 2007.
Incluye no obstante el cese de las hostilidades entre Israel y Hezbolá en Líbano, una prioridad para Teherán.
"Esto refleja una pérdida del valor estratégico de Hamás a ojos de Irán", resume Hugh Lovatt, del centro de reflexión europeo ECFR.
"A los iraníes no les preocupa realmente Gaza; Hamás era un aliado, no un peón de Irán, y los traicionó: (los iraníes) no querían una guerra en otoño de 2023", añade Eado Hecht, experto militar israelí.
Un diplomático occidental opina que el caso de Gaza queda excluido del acuerdo "no porque la guerra haya terminado allí, sino porque nadie tiene hoy una solución política creíble para la posguerra".
La situación en el territorio es compleja.
Sigue sumido en una profunda crisis humanitaria a pesar del precario alto el fuego, y más del 60% está ocupado por el ejército israelí.
Israel exige el desarme total de Hamás para un eventual avance político y el movimiento islamista se niega a entregar las armas sin garantías de que se establezca una autoridad palestina alternativa.
- Entre bastidores -
Actualmente se negocia en El Cairo entre bambalinas en busca de una salida.
En las conversaciones participan dignatarios palestinos, entre ellos representantes de Hamás, pero también la "Junta de Paz" concebida por el presidente estadounidense Donald Trump y países como Catar y Turquía.
"Se hacen esfuerzos enormes, visitas e intentos para ver si va a funcionar", afirma a la AFP una fuente implicada en el diálogo que ha pedido mantener el anonimato.
Las negociaciones "avanzan, pero aún estamos lejos de la reconstrucción" de Gaza, matiza Lovatt.
Además, persiste el temor a una reanudación de los combates.
Los ataques israelíes y los enfrentamientos son frecuentes, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amenaza con desarmar a Hamás por la fuerza.
Los medios de comunicación israelíes mencionan preparativos para una posible ofensiva contra el movimiento durante el verano boreal.
Michael Milshtein, especialista en temas militares israelíes, considera sin embargo que Israel ya no dispone de mucho "margen de maniobra".
Según él, Israel podría verse obligado, bajo presión estadounidense, a aceptar una forma de desarme progresivo de Hamás y un plan político de transición.
Con todo, el experto no descarta que, ante la proximidad de las elecciones legislativas previstas para finales de octubre, el gobierno israelí se "aventure" optando por la vía militar.
F.Richard--PS