Francia se prepara para una misa gigante con León XIV en los Campos Elíseos
Unos 600.000 fieles están previstos este sábado en París para la misa multitudinaria presidida por el papa León XIV, entre fuertes medidas de seguridad, en el marco de su primera visita a Francia, que suscita un amplio entusiasmo popular.
El viernes, el papa estadounidense-peruano pudo medir el fervor de 300.000 personas, según el Vaticano, que lo aclamaron a su paso en papamóvil por el centro de la capital, y luego durante una vigilia con 80.000 jóvenes en el Estadio de Francia,
Para la primera visita de un papa a París desde Benedicto XVI en 2008, se espera de nuevo una gran multitud el sábado para la misa solemne que León XIV presidirá en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos a partir de las 13H00 GMT.
Ante el aflujo de fieles previsto, los organizadores decidieron ampliar el perímetro de los asistentes hasta el Arco del Triunfo e incluso a la avenida situada detrás de este monumento turístico de París.
A siete meses de la elección presidencial en Francia, crucial para la Unión Europea, varios candidatos asistirán a la misa, entre ellos la ultraderechista Marine Le Pen, pero no el actual jefe de Estado, Emmanuel Macron, cuyo mandato termina en mayo.
- "Mensaje" -
Antes de esta cita, se espera a León XIV a primera hora de la mañana en la Maison Bakhita, asociación de acogida de migrantes fundada a raíz del llamamiento a "acoger, proteger, promover e integrar", lanzado por su predecesor, Francisco.
Seis migrantes de Argelia, Afganistán, Bielorrusia, Irak y Costa de Marfil, musulmanes o cristianos, se reunirán con él, un "mensaje", según los responsables del lugar, cuando la migración promete ser uno de los temas claves de la presidencial.
Desde su elección como papa en mayo de 2025, Robert Francis Prevost suele llamar a defender la dignidad de las personas exiliadas y de los refugiados, y no duda en criticar la política migratoria del presidente estadounidense, Donald Trump.
Luego se desplazará al Instituto Católico de París, donde se reunirá con nuevos y futuros bautizados, un fenómeno en aumento desde hace cinco años en Francia y en el que la Iglesia confía para tratar de compensar la caída de la práctica religiosa.
Al final de la tarde, tras la misa multitudinaria, el jefe de los 1.400 millones de católicos en el mundo volará al santuario de Lourdes, en el sur del país, que recibe tres millones de visitantes cada año, para la segunda etapa de su visita.
Allí presidirá por la noche una oración ante la gruta de Massabielle, donde se habrían producido las 18 apariciones de la Virgen María a Bernadette Soubirous en 1858.
- Laicidad y cuestiones sociales -
El viernes, el sumo pontífice encadenó actos oficiales, populares y pastorales, en una jornada intensa.
En el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa, León XIV abordó sin rodeos la laicidad -que "no consiste en excluir a la religión del espacio público"-, los peligros de la inteligencia artificial y la eutanasia.
En particular, condenó "las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos" y "la oferta de una muerte programada", y defendió el "derecho a la vida" como fundamento de los derechos humanos, en una crítica al gobierno francés.
Francia fue el primer país en inscribir la "libertad garantizada" a abortar en su Constitución en 2024 y en julio aprobó el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en determinados casos.
Esta visita en tres etapas -París, Lourdes y Metz- moviliza un fuerte dispositivo de 15.000 policías y gendarmes y costará 27 millones de euros (unos 30 millones de dólares).
Tras Lourdes, donde se reunirá el domingo en privado con víctimas de agresiones sexuales en la Iglesia, León XIV concluirá su viaje en Metz, con un discurso sobre la paz y la Unión Europea.
W.Bonnet--PS