El nuevo primer ministro británico impone su autoridad con una sacudida del gabinete
El nuevo primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, asumió el poder el lunes removiendo del gabinete a los leales a su predecesor, mientras prometió un plan de diez años para aliviar las presiones del costo de vida y dio señales de un giro hacia la izquierda.
Burnham es el cuarto primer ministro del rey Carlos III desde que accedió al trono en 2022, y el séptimo en poco más de una década.
El nuevo inquilino del número 10 de Downing Street subrayó su "compromiso con la defensa y la seguridad" en su primera conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"Afirmó que garantizar la seguridad de Reino Unido y de sus aliados ocupa el primer lugar de su agenda", señaló un portavoz del jefe de gobierno británico.
Por su parte, Trump dijo que había tenido una "conversación muy buena" con Burnham y que se reunirán "en un futuro no muy lejano".
Burnham "tiene una gran tarea por delante, pero podrá llevarla a cabo y, por supuesto, ¡Estados Unidos estará ahí para ayudarlo!", publicó el magnate republicano en su red Truth Social, al señalar que intercambiaron sobre comercio, cooperación militar y el desminado del estrecho de Ormuz.
El nuevo mandatario británico de 56 años, se comprometió además en un discurso tras asumir el puesto a impulsar un "plan a diez años" para enderezar el rumbo de Reino Unido, al alegar que el país debe "recuperar su estabilidad".
Burnham señaló que ese plan incluirá, entre otros aspectos, una reforma del sistema educativo, la reindustrialización, la construcción de viviendas sociales y el compromiso de "erradicar el fenómeno de las personas sin hogar" en el país.
El nuevo líder laborista, que llega al puesto tras la renuncia hace casi un mes de su compañero de partido y predecesor como jefe de gobierno Keir Starmer, dijo que actuará "ahora para ofrecer a la gente un poco de alivio y ayudarle a hacer frente al costo de la vida".
Igualmente, reiteró en otra llamada con el presidente Volodimir Zelenski su apoyo "al 100%" a Ucrania en su conflicto con Rusia, como ya lo hizo Starmer.
- Cambios en el gobierno -
Burnham actuó con rapidez para afianzar su autoridad en el nuevo gobierno al destituir a varios leales a Starmer de su gabinete, entre ellos Rachel Reeves y David Lammy, al tiempo que reasignó a algunos ministros en otros cargos y ascendió a sus aliados.
El exsecretario de Defensa John Healey sustituyó a Reeves como ministro de Finanzas, Ed Miliband asumió el cargo de jefe de Relaciones Exteriores y la figura emblemática de la izquierda, Angela Rayner, regresó al gobierno.
Wes Streeting, quien abandonó sus planes de postularse contra Burnham por el liderazgo del Partido Laborista, es ahora ministro de Defensa.
Por su parte, Shabana Mahmood fue reelegida como ministra del Interior para llevar a cabo sus reformas de línea dura al sistema de asilo.
- Reacciones en Europa -
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, también le envió sus felicitaciones y lo instó a "dar un nuevo impulso a la asociación entre Reino Unido y la Unión Europea".
Keir Starmer anunció su dimisión el 22 de junio, menos de dos años después de su victoria electoral, tras los pésimos resultados en las encuestas y la derrota sufrida por su partido en las elecciones regionales y municipales de mayo.
Los laboristas habían puesto fin a catorce años de gobiernos conservadores el 4 de julio de 2024, pero Starmer fue incapaz de aguantar la legislatura hasta 2029.
Burnham había alcanzado una gran popularidad con sus políticas como alcalde de Gran Mánchester y los laboristas lo veían como su mejor baza para acabar con las críticas.
Ningún otro candidato de ese partido se atrevió a hacerle sombra y llegó a las elecciones internas de la semana pasada con el apoyo de 379 parlamentarios del partido, de los 403 que cuenta en la Cámara de los Comunes.
Ahora se enfrentará a una agenda repleta de desafíos y dispondrá de solo tres años para dejar su impronta.
O.Bruneau--PS