Zapatero, el primer exjefe del Gobierno español en comparecer ante un juez
El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero está citado este miércoles para dos días de declaración ante el juez que lo imputó por tráfico de influencias, un hecho inédito para un jefe o exjefe de gobierno en el país europeo.
Este caso, que afecta a una figura muy respetada de la izquierda en España, es el enésimo expediente embarazoso para la Administración del socialista Pedro Sánchez, varios de cuyos allegados se hallan enredados en causas judiciales.
Zapatero está convocado a las 07H00 GMT en la Audiencia Nacional, en Madrid, para dar explicaciones ante el juez José Luis Calama, que acusa al que fue presidente del Gobierno entre 2004 y 2011 de ser el presunto líder de "una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias" para cobrar sobornos.
Esta investigación se inscribe en el llamado caso "Plus Ultra", que examina si el antiguo dirigente socialista favoreció, a cambio de dinero, el rescate público con 53 millones de euros (unos 61 millones de dólares) de esa pequeña compañía aérea durante la pandemia de covid-19.
- "Faro moral de Pedro Sánchez" -
"Lo que está en juego es básicamente la reputación del que se ha convertido (...) en el faro moral de Pedro Sánchez y del actual Partido Socialista", resumió a la AFP Astrid Barrio, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Valencia.
En su única intervención pública desde que estalló el caso, Zapatero proclamó su inocencia, al asegurar que "siempre" actuó "con absoluto respeto a la legalidad".
Entre los aspectos más destacados de esta investigación está el hallazgo, durante un registro, de numerosas joyas y relojes de lujo en una caja fuerte de su despacho, que su entorno atribuyó a herencias familiares.
Pero la justicia lo acusa ahora en este capítulo de no haber podido "justificar" el origen de esos bienes —cuyo valor han estimado los expertos en 1,3 millones de euros (1,5 millones de dólares)— y lo imputó a finales de la semana pasada por fraude fiscal y presunto contrabando.
El caso sacude al Ejecutivo de Sánchez, y la oposición insiste en pedir elecciones anticipadas, algo que el presidente del Gobierno rechaza asegurando que la legislatura llegará a su fin, previsto para el año que viene.
El jefe del Gobierno, cuya mujer, su hermano y su antigua mano derecha en política también están implicados en casos judiciales distintos, mostró su apoyo a su predecesor de izquierda.
Pero, al mismo tiempo, la presión sobre el Ejecutivo se ha intensificado aún más estos últimos días con revelaciones sobre una supuesta célula dentro del PSOE encargada, según los investigadores, de interferir en las múltiples pesquisas que afectan a personas cercanas a Sánchez.
El jefe de Gobierno asegura que "nunca" supo de ese grupo y que no lo hubiera tolerado.
- Aluvión de escándalos -
Bajo presión desde hace meses por estos múltiples frentes judiciales, sin mayoría en el Parlamento y con una popularidad en horas bajas, Sánchez —autor de una autobiografía titulada "Manual de resistencia" y dotado de un instinto político indiscutible— busca transmitir la sensación de que puede mantenerse en el poder.
Pero para Barrio, hay "dos cuestiones muy graves" que podrían obligar al presidente del Gobierno a dimitir y adelantar las elecciones: que él mismo acabara "imputado, porque haya mucha evidencia de que él ha permitido o ha promovido acciones de este tipo", o que el PSOE, que lidera desde 2017, fuera directamente implicado por "financiación ilegal".
En este contexto tan tenso, la esposa del líder, Begoña Gómez, sabrá en los próximos días si va a juicio en el marco de una investigación con múltiples frentes, sobre todo por corrupción y tráfico de influencias.
Próximamente se espera otra resolución judicial: el veredicto sobre una figura clave en el ascenso al poder de Sánchez, su exministro de Transportes José Luis Ábalos, juzgado en abril por otro caso de corrupción.
I.Moreau--PS