El líder Tadej Pogacar gana la 19ª etapa del Tour de Francia en Alpe d'Huez
Tadej Pogacar, líder del Tour de Francia 2026, ganó el viernes la 19ª y antepenúltima etapa, en la cima del mítico Alpe d'Huez, para confirmar todavía más su hegemonía en esta edición, a solo dos días de su previsible coronación en París.
En una jornada que reunió a una multitud de aficionados en los Alpes, la estrella eslovena remontó una desventaja de tres minutos y medio, con la que empezó la subida final, para alcanzar a los escapados uno por uno y firmar de manera impresionante su 26ª victoria de etapa en la Grande Boucle y la primera de su carrera en Alpe d'Huez, uno de los escenarios más emblemáticos del ciclismo.
Superó en la meta al francés Lenny Martinez y al ecuatoriano Richard Carapaz, que se preocuparon en exceso uno del otro en la subida y que se vieron sorprendidos al final por un Pogacar imperial.
Por detrás, el belga Remco Evenepoel reforzó su segundo puesto en la clasificación general al destacarse en un pequeño grupo de aspirantes al podio.
Evenepoel terminó a 2 minutos y 29 segundos de Pogacar, diciendo adiós a cualquier remota esperanza de pelear por el Tour, pero distanciándose del tercero, el mexicano Isaac del Toro (a 2:41 del ganador) y del francés Paul Seixas (a 2:45).
Pogacar amplía ahora a 7 minutos y 11 segundos su margen respecto a Evenepoel en la general, a 9:42 su ventaja sobre Del Toro y a 10:06 la que tiene sobre Seixas, en la víspera de la etapa reina, que tendrá su final también en Alpe d'Huez, aunque entonces subiendo por el lado del col de Sarenne.
Lenny Martinez aprovechó el desfallecimiento del español Juan Ayuso, descolgado al pie del Alpe d'Huez, para ganar dos puestos y subir al quinto lugar pero el escalador francés se quedó con la miel en los labios, sin poder dar a Francia su primera victoria de etapa en esta 113ª edición.
Él y Carapaz, que había ganado el jueves la 18ª etapa, jugaron al gato y al ratón durante gran parte de la subida al Alpe d'Huez, pensando que se iban a disputar la victoria entre ellos, con Sepp Kuss como tercero en discordia.
Pero no contaban con un Pogacar que lanzó una ofensiva a 12 kilómetros del final, para convertirse en un Pac-Man humano, que iba engulliendo corredor tras corredor en su subida fulgurante hasta la cumbre.
N.Lucas--PS