Atlético pone un pie en cuartos de Champions tras primer tiempo de locura ante Tottenham
En una primera parte de locura, y con la colaboración del arquero Antonín Kinsky, el Atlético de Madrid goleó 5-2 al Tottenham este martes en la ida de octavos de final de la Liga de Campeones europea.
Los cinco primeros goles del partido llegaron en la media hora inicial. El Colchonero ganaba 3-0 en el minuto 15 con tantos de Marcos Llorente (6'), Antoine Griezmann (14') y Julián Álvarez (15'), tras sendos errores groseros del portero checo en la salida del balón con el pie en los goles del extremo español y del delantero argentino.
Kinsky, de 22 años, resbaló cuando intentaba sacar el balón jugado desde atrás y se lo regaló directamente a Ademola Lookman. El extremo nigeriano encontró a Álvarez, que asistió a Llorente para que este definiera a placer.
En el segundo, el defensor Micky van de Ven se cayó, lo que permitió a Griezmann plantarse solo ante la portería y marcar el segundo del Atlético, antes de que Kinsky cometiera otro error gravísimo. El portero, que debutaba en la competición, falló al realizar un pase y el balón le cayó a Álvarez, que lo condujo hasta marcar a puerta vacía.
El DT de los Spurs, Igor Tudor, tomó entonces la decisión de retirar del terreno de juego a su guardameta, que no jugaba desde octubre, y dar entrada al italiano Guglielmo Vicario, titular en las cinco últimas derrotas en la Premier League.
- Otro regalo de Oblak -
Pero eso no frenó el festival goleador de los hombres de Diego Simeone, que subieron el cuarto al marcador por medio del central Robin Le Normand (22') antes de que el español Pedro Porro descontara (26') para un Tottenham que a esas alturas estaba más preocupado por mantener la categoría en la primera división inglesa.
Quizá el equipo londinense hubiera podido meterse en el partido de no haber pegado en el poste el remate de cabeza de Cristian "Cuti" Romero previo al descanso.
En el segundo tiempo se mantuvo la tónica y Julián Álvarez logró su doblete al culminar una rápida contra precedida por una gran atajada de Jan Oblak a remate de cabeza del brasileño Richarlison. El argentino recibió el balón en campo propio, recorrió 50 metros conduciendo la pelota y batió por abajo a Vicario (55').
Pero como si quisiera solidarizarse con Kinsky, Oblak entregó el balón a Pedro Porro, quien vio a Solanke para que el delantero fusilase sin compasión al esloveno para firmar el 5-2 definitivo.
Cuarto en la fase de liguilla solo por detrás de los gigantes Arsenal, Bayern Munich y Liverpool, el Tottenham vivió una noche para olvidar que le pone muy cuesta arriba su continuidad en la Champions. Deberá apelar a la épica en la vuelta el 18 de marzo en Londres.
L.Lefevre--PS